Acompañando a Las Familias en su Propia Realidad
Room to Grow nació de una verdad sencilla: criar a un niño durante sus primeros tres años de vida es una de las tareas más difíciles que existen, y demasiados padres y madres lo hacen sin el apoyo suficiente. Creemos que los padres son los expertos en sus propias familias y que apoyar a los cuidadores es una de las formas más eficaces de apoyar a sus hijos.
Descubra cómo el programa de Room to Grow —basado en evidencia— colabora con padres y cuidadores para que todos los niños puedan prosperar.
Un APOYO INTEGRAL Y COORDINADO
La orientación personalizada, el apoyo material y económico, y la conexión con la comunidad son valiosos por sí mismos. Al combinarlos, las familias no tienen que elegir entre cubrir sus necesidades inmediatas y desarrollar la confianza necesaria para el futuro.
DISEÑADO EN TORNO A LAS NECESIDADES DE LAS FAMILIAS
Nadie conoce mejor a los niños que sus propias familias. Por eso escuchamos atentamente lo que los cuidadores nos dicen que necesitan y creamos un apoyo flexible que se adapta a cada caso, ya que no hay dos familias que necesiten exactamente lo mismo. Nuestra labor consiste en potenciar los conocimientos y fortalezas de las familias, sin añadir barreras innecesarias.
UNA RELACIÓN DURADERA
Room to Grow ofrece apoyo a las familias sin emitir juicios. Durante los tres años que dura el programa, colaboran con el mismo profesional clínico en todo momento, fomentando así la confianza mutua y la continuidad. Para algunos cuidadores, estas visitas representan uno de los pocos espacios donde alguien simplemente les pregunta cómo están. Al finalizar el programa, muchas familias consideran a Room to Grow como una extensión de su propio hogar.
Lo que tiene de especial Room to Grow es la combinación de servicios. No uno más que el otro, sino el modelo mixto que aborda todas las necesidades críticas de las familias con niños pequeños.
— Julie Burns, Fundadora